jueves, 29 de mayo de 2008

Un mundo de mentiras, de traiciones y de rencor. De personas explotadas que trabajan de sol a sol. Un mundo que no respeta sexo, edad o color. De personas maltratadas por la vara del rigor. Un mundo de ignorantes, sabios y charlatanes. De gente olvidada que día a día se muere de hambre. Un mundo que no encuentra el progreso positivo. De personas que en cargos altos lo corrompen por un ambicioso motivo. Dividido en infinidad de sectores sin sentido. Cuyo traspase de límites generó guerras y muerte. Chupado y agotado por las multinacionales, que no contemplan ningún derecho a la hora de ubicarse. Un mundo tan basto, rico en recursos y materia prima. De personas que luchan continuamente para que hasta la especie más pequeña subsista. Un mundo contaminado, tan maltratado y tan poco cuidado. De personas que con sus actos lo lastiman y poco a poco lo van eliminando. Es nuestro mundo, el Planeta Tierra. De magníficas características e innumerables culturas. Es nuestro mundo, nuestro hogar y nuestra casa. De nosotros depende darle un fin a su amenaza.